
El viajero inteligente en Brasil hará todo lo posible por comunicarse en Portugués. Es una lengua rica y melodiosa más suave que el español y es divertido hablarlo. Es la única forma de darse una idea de entender como funciona el país. Hasta que usted hable el idioma usted siempre será catalogado como un tonto gringo.
Por otro lado puede argumentarse que usted siempre será visto como un gringo en Brasil sólo por el hecho de que no puede bailar como ellos, de que llega a tiempo a las citas y de que usted de alguna manera piensa que hay algo distinto en la vida que la cerveza, la barbacoa y las chicas en bikini en la playa.
Para muchos la playa es casi una religión en Brasil. Sólo los gringos se colocan trajes de baño tipo bermudas, así que si desea estar a la moda lleve un traje de baño tipo speedo o un apretado bikini cuando vaya a la playa. Tómese una cerveza, surfee una gran ola, adquiera un adecuado bronceado y sabrá lo que es el tipo de vida brasilero.
No importa si usted disfrutó la película Ciudad de Dios o no, aléjese de las favelas. Hay barrios a los que es mejor no ir a menos que quiera que lo dejen en calzoncillos. Pregunte siempre a los locales por dónde se puede andar sin problema y por dónde es peligroso.
Lo mejor de Brasil se aprecia en la vida de la calle y en donde haya música en vivo. Hay rondas de samba en la calle los fines de semana y en algunos bares. Los brasileros adoran la fiesta en general y es en ese escenario donde se les ve más cómodos.
Los brasileros siempre muestran gran voluntad para ayudar al turista, así que no tenga miedo de preguntar cualquier cosa. Aún si no están muy interesados puedes ser buenos conversadores. La gente allí simplemente no es maliciosa.
Algunos pueden creer que usted es millonario y es probable que traten de aprovecharse. Entre más se parezca a ellos en su forma de vivir más disimula esa imagen. No hay problema en ser generoso pero no exagere en mostrar su dinero.
Es fácil conocer gente pero no tanto hacer amigos. La gente se va a menudo diciendo “te ligo” (te llamo) aún si no tienen su teléfono. A ninguno le gusta sentirse comprometido con cosas como estar en contacto con alguien o llegando a tiempo.
La cocaína es barata y buena en Brasil pero no llegue al límite. Muchos viajeros terminan con la nariz hecha mierda y desarrollando una de las peores personalidades que se haya visto.

